lunes, 22 de diciembre de 2014

"LAS MAJAS"

Tras tanto tiempo sin escribir, me vuelvo a animar a ello tras un acontecimiento vivido no hace mucho. La historia comienza de manera muy sencilla, se trata de un examen de “lenguajes, técnicas e icon grafía de la Edad Moderna”, la cosa es que este examen no era en clase, se trataba de exponer un cuadro en el Museo del Prado.  Sinceramente, la historia tampoco tiene que ver con el examen, ni con lo nervioso que me puse al tener que  hablar delante de todos sobre la obra de arte que me toco exponer, fue  por una foto que hizo una amiga a una situación que allí se dio.

Iban explicando uno a uno mis compañeros, yo cada vez me impacientaba más, era mi primera exposición en un museo y no paraba de repasar el esquema de cómo lo tenía que hacer, al final tras repasarlo una vez tras otra decidí dejarlo ya que se me olvidaba de lo nervioso que me ponía de pensar que me quedaba poco y entonces decidí ponerme a observar, observar las obras, a las personas, a mis compañeros…

Tras admirar y empaparme de obras de grandes artistas como Miguel Ángel, Patinir, Rubens, Velázquez… fue en la sala donde podemos encontrar las obras de “la maja desnuda” y “la maja vestida” donde al pasar por ella vi algo que me dio mucho que pensar. Al acercarme a la zona donde se exponían lo que vi fue la escena de cómo mientras que frente a “a la maja vestida” solo había una señora admirando la obra, frente a “la maja desnuda” se encontraba un grupo de siete hombres viéndola.

Si nos ponemos a pensar el porqué de este hecho, podemos decir que en parte, puede ser debido a la diferente calidad de uno y de otro, ya que en “la maja desnuda” utiliza una técnica más delicada, llevando a cabo la obra con una tranquilidad mayor, cuidando todos los detalles del cuadro, mientras que en la otra maja se utilizó una técnica más simple, con pinceladas más gordas, con una realización mucho más rápida. También podemos pensar en que se deba a que en la obra “picante” de Goya, fue en la primera que se representó el vello púbico.

Pero, ¿realmente es por estos motivos? ¿No es porque vivimos en una sociedad en la que nos atrae este tipo de imágenes? El desnudo es de los más natural que uno se puede encontrar, ¿acaso al nacer no estábamos de esta manera? En el arte griego, el desnudo, era muy habitual, no me imagino a todos los habitantes de la época contemplando esculturas de la época por  este hecho.


Sea como sea yo os dejo la imagen para que la contempléis y penséis sobre ella. Del mismo modo, si alguien quiere compartir su pensamiento invito a que lo  haga en los comentarios.



viernes, 12 de diciembre de 2014

ARIADNA DORMIDA

Hoy os voy a escribir sobre una escultura clásica que se encuentra expuesta en el Museo del Prado, se trata de la escultura llamada Ariadna dormida” identificada como su nombre indica con la figura de Ariadna, hija del rey de Minos. No siempre ha sido identificada con ella, si se fijan podemos ver un brazalete con una serpiente en el brazo por lo que en el principio fue identificada como Cleopatra, también debido a una figura muy semejante que se encuentra en el museo del vaticano. Posteriormente se llegó a identificar como una ménade ya exhausta después del culto dionisiaco que lo unimos con este gesto que realiza con el brazo por encima de la cabeza que significa que se encuentra durmiendo, es un gesto muy repetido en la antigüedad.

Ya la identificación final fue la de Ariadna, y ¿Qué representa esta escena? Pues se identifica con la escena de Ariadna tumbada o recostada en la playa de Naxos, estas serían las arenas y las espumas del mar, y esta tumbada después de que Teseo la abandone tras su aventura en el laberinto del minotauro, es justo aquí donde Dionisio llega y ¿Qué es lo que hace? Pues la rescatará y posteriormente se casará con ella, dando lugar a que se convirtiera en una diosa consorte.

La obra está datada entre aproximadamente el 150 y 175 d.C, es decir, del segundo siglo d.C  y esta, procede de un taller romano de la época y es de estilo clásico. Esta una copia de una escultura helenística perdida perteneciente al siglo II a.C, entorno al 160 a.C exactamente.

 La escultura se encuentra esculpida en mármol blanco con su posterior pulido, se puede observar que se ha realizado la denominada técnica de paños mojados,  esta técnica consiste en esculpir finos ropajes sobre los cuerpos como si se pegaran a él por estar húmedos (de aquí el nombre) de forma que se vislumbra la anatomía de manera insinuante. El cuerpo aparece vestido y desnudo a la vez, pudiendo observar  la parte del pecho destapada. Esto sitúa a la figura ya al principio del helenismo tardío.

Las obras al ser descubiertas en una excavación es normal que sufran daños y no salga entera, como es el caso de esta escultura, por lo que como era normal en el siglo 17, se encargaba a los mejores escultores de que la acabasen, esta obra además sabemos por quien fue reconstruida y cuando, se reconstruyó en 1670 en el taller de Bernini por dos de sus discípulos más destacados. Esta reconstrucción se dio en parte del rostro, en el brazo que se encuentra por encima de la cabeza y también en el brazo de abajo desde la altura del codo. También se reconstruyo algunas partes traseras de la rodilla, algunos pliegos y el pie, que es postizo.

Hay una copia de esta escultura también en el Museo nacional de escultura de Valladolid, sin embargo no es una copia de la que tenemos aquí, aunque el modelo no corresponde al de aquí, sino a la copia romana de la obra helenística realizada en el siglo II a. C., de procedencia desconocida, que se conserva en los Museos Vaticanos.

Esta escultura proviene de la colección privada de Cristina de Suecia, la cual tras su abdicación viajo a Roma y compro numerosas cantidades de escultura clásica. ¿Cómo viene a España? Cuando el rey Felipe V  e Isabel de Parnesio llegan a España compran toda la colección de escultura clásica de Cristina de Suecia, estas esculturas rondaron por todos los palacios que tenían hasta que cuando se abrió el museo se trajo aquí, donde siempre ha sido expuesta.


A parte de esta reconstrucción que hemos comentado que realizo el taller de Bernini, en 2010 con motivo de remodelación de la sala donde se encontraba la escultura, se aprovecho y se inició una restauración de la escultura ya que había perdido mucho tras estar expuesta siempre. Esta restauración comenzó en octubre del 2010 y acabo en diciembre del año siguiente.