“Blow Up” película de Michelangelo Antonioni rodada en 1966 se centra en los años sesenta y nos muestra los suburbios de la ciudad de Londres. La historia se centra en la vida del protagonista inicial del “film”, el cuál no dice en ningún momento su nombre pero que se sabe gracias a los guiones de la película que recibe el nombre de “Thomas”.
La historia narra la vida de “Thomas”, fotógrafo de Moda de prestigio, la historia nos cuenta su vida hasta llegar al día en el que fotografía a una pareja en lo que es una aparente escena de amor, la pareja se da cuenta de la presencia de Thomas y de sus fotos y la mujer, intenta hacerse con la cámara, hecho que no llega a su fin. Thomas al revelar la foto y al contemplar la escena de amor de la pareja, observa como lo que él creía que era una historia de amor, es una escena de un crimen, para cerciorarse, acude al lugar del crimen donde se encuentra el cadáver. Tras intentar hablar con varias personas y sin saber qué hacer, vuelve al parque donde se desarrolla el crimen, pero en esta ocasión el cadáver había desaparecido.
En un análisis más detallado de la película podemos observar varias cosas, como por ejemplo, que Antonioni se guía del cuento de Julio Cortazar, “Las babas del Diablo” para realizar o mejor dicho conducir los hechos de la historia. Una de las diferencias del “film” de Antonioni y del cuento de Cortazar es que la historia del segundo se da en París mientras que la del primero se realiza en Londres, en los suburbios de la ciudad, donde se retrata a la perfección la estética y el ambiente de la época. Suele usarse de escenario principal aunque los espacios más importantes se centran en el parque donde se comete el “crimen” (Maryan Park) y la casa/estudio del fotógrafo Thomas.
Podemos observar cómo se cumplen todos los tópicos sobre los fotógrafos y el mundo de la moda, como por ejemplo, los aires de importancia que se dan éstos, las “grupis”, que son capaces de hacer cualquier cosa porque las fotografíen o incluso como viven su profesión a la hora de su trabajo con una modelo, ocasión que más que una sesión de fotos parece un momento en el cual el fotógrafo mantiene relaciones sexuales (escena que aparece al inicio de la película).
Si nos centramos en cómo se encuentra grabada la película, hay en momentos en los cuales, la imagen, nos muestra la visión de “Thomas”, y por tanto vemos lo que él siente o ve, sin embargo, esto desaparece cuando de repente en el mismo plano aparece el protagonista y pasa de ser una historia en primera persona a estar contada en tercera, de manera que nos deja fuera de la escena, como simples observadores de la misma. También, encontramos en la mayor parte de la película escenas en las que crea a uno la sensación de esperar que ocurra algún hecho, momento en el que sin embargo, el guion da un giro y sale de repente con una carrera del protagonista con la intención de realizar algo que no nos planteábamos que ocurriera.
Tras hacer un pequeño análisis, podemos realizar ciertas observaciones con “las babas del Diablo”, cuento en el cual guía Antonioni la historia de la película. En la historia observamos que Cortazar solo es una pareja en la que se muestra el amor entre un joven y una mujer madura, para Antonioni en cambio, es un señor maduro con una chica más joven que él, hecho que también utiliza para dar sentido al crimen. También hay cierta similitud en la resolución de la obra, exactamente la similitud que existe en que ambos protagonistas, tanto el de Antonioni como el de Cortazar quieren llegar a la “verdad” y descubrir o averiguar acerca del crimen en el caso del primero como saber sobre la historia de amor del segundo.
Es digno de comentar la escena final, escena en la cual nos muestra cómo llegan los mimos a pista de tenis y se ponen a realizar la simulación del partido, simulan como una de las pelotas se escapa y da a una de las espectadoras que ven dicho partido y como meten a escena a “Thomas”, es decir, como le introducen en su juego y le hacen devolver una pelota invisible. Esta escena que dura alrededor de tres minutos tiene una gran cantidad de planos y cortes que se realizan en la película. La verdad que de esta escena podríamos hacer un análisis digna de un trabajo en exclusividad al significado de la misma, pero resumiéndolo a algo breve, podemos entender y relacionar esta escena con el caso del crimen, o en un sentido más general lo podemos incluso abarcar a todo el “film”. Se trata de una escena en la cual, no podemos ver la pelota ni el desarrollo, si no que nos lo tenemos que imaginar, nosotros como espectadores, podemos ponerlo en relación con el crimen o en un sentido más amplio con toda la película ya que podemos observar los acontecimientos pero nunca observamos cómo se llegan a realizar, es decir, en el momento del crimen, en ningún momento observamos cómo se lleva a cabo, solo, nos muestran lo que ha pasado, en un sentido más general, llevado a toda la película y no solo a la parte del crimen, nos muestran esto mismo. En la escena con las dos “grupis”, Antonioni, no nos muestra los hechos los cuales llevan a Thomas aceptar a hacerlas fotos, solo nos muestra el inicio y como este acepta realizar la sesión al día siguiente.
En conclusión, parece que en este “film”, la realidad desaparece, donde podemos llegar a encontrarnos una trama en la que no se muestra la acción, en un crimen (sobre el que trata la historia) que se queda sin resolver y por tanto una historia sin sentido. La película acaba dejando un final abierto a la imaginación del espectador, el cual, dicho final, es difícil de imaginar por lo menos para mí, debido a como ya he comentado anteriormente, cuando imaginas o piensas que puede ocurrir o darse una cosa, la película sale por otro lado, desligándose de lo que podías creer que pasaría.
Es un “film” que está lleno de matices y de significados. Esta película podría dar de sí para realizar un estudio sobre ella, como ya hizo Marie-Claire Ropas o incluso uno más detallado realizado escena a escena ya que está llena de simbolismos, los cuales no te fijas viendo la película una sola vez.