El siguiente texto esta influenciado por el vídeo del cual dejo su enlace a continuación.
https://www.youtube.com/watch?v=6X08zzXWzag&feature=youtu.be
“El
proyecto de Real Decreto que modificará al Real Decreto 1614/2009 Establece que
los estudiantes titulados superiores de enseñanzas artísticas en España dejarán
de ser graduados universitarios para pasar a ser titulados superiores”.
Comentario a esta noticia
encontrado en la red:
“Las
investigaciones médicas aumentan la esperanza de vida (medible). Nuevos métodos
en Ingeniería reducen costes, distancias, tiempo, etc. (medible).
Que
un chalado pinte cuatro rayas en un cuadro o que un flipado componga un paso
doble no aporta nada de forma objetiva o medible. El mundo va a seguir igual
sin su aportación, no les necesitamos”.
Ahora, yo solo veo a
personas quejarse de la poca creatividad de los niños de hoy en día, que no
juegan a nada que no sea con un videojuego, que están todo el día con los
teléfonos o tablets en las manos. Sinceramente, creo que la culpa es nuestra y
no de los niños, vivimos en un mundo donde desde pequeños hemos visto como todo
lo relacionado con el arte, con el desarrollo de la creatividad está
infravalorado, reducido a un insignificante número de horas al año, lo cual no
ayuda para nada a reconducir esta situación de los niños de hoy. ¿Por qué no
darle la misma importancia o el mismo número de horas lectivas a las
matemáticas como al arte, la música o la danza? La verdad es que esto no fue
así siempre, con el paso de los años, estas temáticas fueron perdiendo
prestigio frente a las nuevas que abarcan hoy el día a día y para nada
opino que no sean importantes, pero lo son de igual modo que las anteriores.
Acaso, ¿creéis que el
mundo actual, con sus perfecciones e imperfecciones, sería hoy si no hubieran
existido los grandes genios del romanticismo, los grandes escritores de la
literatura, los grandes compositores de la historia de la música? Acaso,
¿seríamos lo que hoy somos sin Neruda, Vivaldi, Da Vinci…? Incluso DISNEY! Ha
sido importante para cada uno de nosotros.
La Ilíada, la Odisea,
el Canon de Pachelbel, Carmina Burana, Las Guerras de las Galaxias, La capilla
Sixtina, Los Simpson… Todos estos títulos sagrados en la actualidad, fueron
realizados en su momento por un “muerto de hambre”.
Grandes profesiones
como pueden ser la de los jueces, abogados, médicos, enfermeros, psicólogos,
economistas son difíciles de alcanzar y que a ellas se llega con un gran
esfuerzo, con el cual es capaz de superar las dificultades a las que son sometidos
sus estudiantes. Sin embargo, no es de menos dificultad la vida de un artista.
Puede que no se dé del mismo modo, pero el esfuerzo que conlleva su carrera, su
vida, no es para ser menospreciado en comparación con los otros.
¿Qué sería de nosotros
sin el impresionismo, el teatro, el blues, el jazz? ¿Qué sería de nosotros sin
la poesía, los dibujos, el cine, las novelas?
Pueden que todas estas
cosas no influyan de forma directa en el desarrollo y el crecimiento de la
sociedad, sin embargo, si lo hacen de manera indirecta en cada uno de los
individuos que conforman el mundo y que ayudan a que este prospere de mejor
manera. Nos alimentamos de todas estas artes y muchas más, gracias a las
cuales podemos disfrutar de cosas
verdaderamente bellas. Nos ayuda a superar días negros, a sonreír en esos días
en los que sería mejor no levantarse de la cama. Esto, es posible con tan solo
escuchar los acordes de esa canción que te transportan a otro lugar, con leer
unos pocos versos, los cuales te hacen disfrutar de la literatura como si un
niño tuviera una pelota en los pies o descubriendo una película la cual no
habías visto y que te llega a cambiar el punto de vista con respecto a ciertas cosas.
¿Cuántas de estas cosas
no influyen en nuestra forma de ser y de actuar en nuestra vida? En un mundo en
el que no existiera ninguna de estas cosas, las cuales solo se podrían hacer
gracias a esos “muertos de hambre”, no valdría la pena vivir. ¿Podrías estar
trabajando toda una vida, manteniendo ciertas cargas, sin apenas la recompensa
de poder disfrutar de la belleza que puede residir en la página de tu novela
favorita o en la de la perfección de los trazos de tu cuadro preferido?
Incluso, cuando no
llegamos a comprender alguna cosa y la menospreciamos como el arte
contemporáneo, no significa que sea algo feo o que no merezca la pena. Todo a
lo que ha conllevado el progreso en la historia ha surgido de cierto modo de la
incomprensión de las personas. ¿Por qué limitarnos poniéndonos barreras y
rechazar algo por el simple hecho de no entenderlo? Busquemos el modo de
entender y descubrir con nuestros propios ojos toda la belleza que guardan
estas cosas “incomprensibles”.
Como dice Elio
González: “Ahora más que nunca
necesitamos la belleza, el arte, ahora que cada vez estamos más deshumanizados,
ahora que la economía asfixia, ahora que el tiempo se cuenta por horas de
oficina, ahora que es más fácil escribir un mensaje por el móvil que mirarnos a
los ojos, ahora SON IMPRESCINDIBLES ESOS “MUERTOS DE HAMBRE”.